Desde principios de la Edad Media se vino utilizando un instrumento que revolucionó las operaciones aritméticas de aquellos tiempos. El ábaco, instrumento esencial en aquella época y que hoy en día nos hemos olvidado de él.
Antes de disponer de palabras o símbolos para representar los números, el hombre primitivo empleaba sus dedos para contar. El ábaco antiguo consistía en piedras introducidas en surcos que se realizaban en la arena. Estas piedras móviles llevaron al desarrollo del ábaco, el cual ya se conocía en el año 500 A.C y era utilizado por los egipcios.
“La palabra cálculo significa piedra; de este modo surgió la palabra calcular”.
Muchos pueblos utilizaron piedras con el mismo objeto; en América los Incas Peruanos utilizaban cuerdas con nudos, para llevar su contabilidad y le llamaban quipo. Con el transcurrir del tiempo se inventó el ábaco portátil el cual consistía en unas bolitas ensartadas en un cordón que a su vez se fijaban en un soporte de madera. Hoy en nuestros días se consiguen estos ábacos, pero las bolitas se fijan en soportes de madera o alambres.
Gracias al descubrimiento del ábaco pudieron funcionar en el mundo antiguo y con cierta agilidad los negocios, los cuales se valieron de esta ingeniosa herramienta para realizar sus cálculos y operaciones matemáticas.
El uso del ábaco se extendió por toda Europa hasta la Edad Media, pero cuando los árabes implantan el sistema de numeración decimal el uso del ábaco comenzó a declinar.
De el uso del ábaco en nuestros tiempos existe una anécdota en 1.946, que es muy importante enunciar, en aquel año se realizó una competencia de rapidez de cálculo entre un Norteamericano y un Japonés, el Americano utilizaba una calculadora y el Japonés utilizó un ábaco; la competencia fue ganada por el Japonés.
Un ábaco es un objeto que se utilizaba para la realización de operaciones sencillas como sumas y restas. El ábaco es considerado como el instrumento de cálculo más antiguo, que se fue adaptando a las diferentes culturas. Sus orígenes están perdidos en el tiempo pero se sabe que desde épocas muy tempranas los hombres primitivos ya utilizaban materiales para diseñar instrumentos de conteo.
Se trata se un instrumento muy característico y de gran utilidad en las aulas de primaria ya que ayuda a que los alumnos comprendan el significado de operaciones tan sencillas como sumas y restas, y aprendan a realizarlas.
Por ello los ábacos se utilizan con gran frecuencia en las aulas.
Se dice de este gran descubrimiento que fue el antecesor de la calculadora, la cual aparto a este al olvido.
Creo que el ábaco es de gran utilidad en niños que están aprendiendo a sumar y restar pues pueden ver con claridad el significado de estas operaciones. Cuando yo aprendí me pusieron como ejemplo este instrumento y me fue de gran utilidad, por ello creo que no nos debemos de olvidar de él y utilizarlo en las aulas en la medida de lo posible, pues nuestros antepasados guiaron su economía alrededor de este.
Uno de los problemas que presentan con más frecuencia los estudiantes es la falta de estrategias para resolver problemas matemáticos.
La complejidad de esta materia de estudio, junto a la monotonía que suele darse en la mayoría de las clases, es la responsable de que les resulte más difícil, pero, ¿podemos hacer algo en casa para ayudarlos a resolver problemas matemáticos de forma exitosa?
La respuesta es que sí. Sigue leyendo y aprenderás cómo.
Los niños aprenden matemáticas de forma antinatural
La mayoría de las personas que tienen problemas con las matemáticas tienen dificultades para pensar en abstracto. Esto significa que les cuesta representar el problema en su mente. Pero, ¿por qué?
El problema está en el hecho de que en casi ningún centro educativo del mundo se adapta la metodología matemática al nivel de desarrollo evolutivo del niño y esto provoca que el niño se vea obligado a dar un salto evolutivo, con las lagunas implícitas que este hecho supone para responder a los requerimientos de la tarea. Para que te resulte más fácil comprender todo esto utilizaré un ejemplo.
Desde la perspectiva de la psicología evolutiva, los niños menores de doce años necesitan manipular los objetos que mencionan los problemas para poderlos entender porque no disponen de habilidades para pensar en abstracto de forma efectiva, sin embargo, en los colegios se les plantean problemas con litros y ninguno lleva el tetrabrik de casa ni le dejan jugar con agua en el aula ¿no?
Después de haber leído todo esto te habrás dado cuenta de dónde está la clave: en presentar los problemas a los niños de forma concreta. A continuación te explico cómo se hace.
Haciendo concreto lo abstracto
Todos los que hemos tenido problemas con las matemáticas, nos hemos sorprendido al observarnos a nosotros mismos perdidos ante la incapacidad de resolver un ejercicio matemático con nuestros hijos. Sin embargo, siempre se presenta alguien que hace que las matemáticas parezcan fáciles porque utiliza muchos ejemplos y los aplica a la vida diaria.
¿Has visto Donald en el país de las matemáticas? Se trata de una película bastante antigua en la que el pato Donald nos explica de forma muy creativa la relación entre el mundo físico en el que vivimos y las matemáticas. Pues bien, si quieres ayudar a tu hijo a resolver problemas matemáticos debes ser un poco como el pato Donald y esto implica pasar mucho tiempo en la cocina.
Sí, no me equivoqué al escribir, el lugar ideal para que los niños aprendan a resolver problemas matemáticos es la cocina, porque es donde disponemos de muchísimos objetos concretos que pueden servir para crear puentes entre lo que tu hijo sabe y lo que tú quieres que aprenda.
Aprendiendo matemáticas en la cocina
Si echamos un vistazo al programa educativo para las matemáticas de Primaria y gran parte de Secundaria, veremos que se reduce básicamente a los siguientes aspectos:
- dominar el cálculo mental
- manipular medidas de distinto tipo
- conocer el lenguaje algebraico
- estar familiarizado con la geometría.
Pues bien, todos tenemos en nuestras cocinas material suficiente para lograr que adquieran esos conocimientos, porque:
- tenemos fruta, verdura y legumbres para ayudarles a agilizar el cálculo mental;
- disponemos de jarras, vasos, balanzas y montones de tarros para practicar con las medidas;
- utilizamos recetas que aplicamos a un número mayor o menor de comensales empleando pequeñas ecuaciones para ello; y
- guardamos cajas, tuppers y recipientes que tienen formas geométricas.
Sólo tenemos que sentarnos con el libro de matemáticas y empezar a adaptar los problemas que plantea a lo que nosotros tenemos en nuestras cocinas. Después entrenaremos al niño en la forma de solucionar cada uno de ellos utilizando el material del que disponemos en la cocina; y por último le pediremos que trate de resolver los ejercicios propuestos por su profesor. Te prometo que te asombrarán los resultados.
Os dejamos una serie de materiales para el aprendizaje de las Matemáticas:
Os dejamos también un montón de páginas web para el aprendizaje y entrenamiento de las Matemáticas, que colgaremos también en la sección “Recursos para el Hogar”:
Una aplicación gratuita para iPad diseñada por Rubén Velasco en la que utiliza imágenes de ARASAAC, ha visto la luz en enero en Apple. Su finalidad es la elaboración de un sistema de comunicación, a través de dispositivos móviles, para personas con problemas graves de comunicación (autismo, trastornos neurológicos, discapacidades motoras, afasias).
Actividad para vestir los personajes según el clima. Opciones de selección de ropa. Opciones de impresión y selección de idiomas (castellano, catalán e inglés).