Publicado en Aula de Audición y Lenguaje, Tartamudez o Disfemia

Tartamudez o Disfemia


¿Sabias que también hay muchos famosos tartamudos?

JORGE VI

El monarca en el que se inspira la película El discurso del rey. Fue un muchacho tímido y acomplejado, con una tartamudez provocada por varios traumas de infancia. No estaba previsto que se convirtiera en rey, ya que el trono estaba destinado a su hermano mayor. Pero este abdicó para casarse con una divorciada americana. Incapaz de pronunciar discursos en público (particularmente curioso resulta el hecho de que no podía pronunciar la letra K por lo que le resultaba imposible referirse a si mismo como the king, el rey), Jorge superó sus problemas de pronunciación gracias a la terapia de un logopeda australiano y aspirante a actor llamado Lionel Logue. El tratamiento duró diez meses, a lo largo de los cuales el soberano y su instructor tuvieron 82 sesiones de terapia.

 

CHARLES DARWIN

El célebre naturalista, padre de la teoría de la evolución, también se vio afectado por el problema de la tartamudez que, al parecer, también sufrió su abuelo, el poeta e investigador Erasmus Darwin. Las personas cercanas a Charles han descrito sus dificultades para pronunciar determinadas palabras, pero también hablaron de él como un conversador ameno que hablaba siempre con lentitud y en voz baja. Por eso, se dice que Darwin sintió una gran decepción cuando conoció personalmente a su colega Humboldt, a quien llegó a considera rcomo un charlatán insoportable por su imparable verborrera.

 

WINSTON CHURCHILL

“Coraje, sudor y sangre”. cuesta creer que el hombre que pronunció esas legendarias palabras y que está considerado uno de los mejores oradores de Inglaterra, tuviera problemas de dicción. La que fue su secretaria personal, Phillys Moir, cuenta que Churchill convirtió su defecto en virtud y que en casi todos sus discursos se permitía tartamudear en algún momento, para transmitir su sentido del humor y ganarse la cumplicidad del auditorio.

 

Marc Anthony

El cantante que recién anunció su separación de Jennifer López confesó que era tartamudo de pequeño. Era tanta su angustia al quererse comunicar que prefería cantar que hablar. “De allí nació ese respeto que tengo por la música”, dijo en una entrevista en los Billboard Latinos.

 

Actores como:

 

Bruce Willis

Luego de que los padres de Bruce se separaran en 1972, este ingresó a la escuela secundaria donde sus problemas de fluidez del habla fueron más notorios. Sus compañeros lo molestaban con apodos haciendo referencia a su trastorno. Pero Willis se dio cuenta que arriba del escenario su tartamudez desaparecía ya que le era más fácil expresarse estando en una tarima.

Desde entonces comenzó a actuar y su pasó por la secundaria le fue más cómodo, convirtiéndose en el Presidente del Consejo Estudiantil y en un miembro activo del club de drama. Hoy es considerado uno de los mejores actores de todos los tiempos.

Sam Neil

El actor de “Jurassic Park” asegura que sesiones en la British Stammering Association de Londres lo ayudaron de niño a “escuchar mejor” y que eso le permitió liberarse de su tartamudez y, a la vez, ser más seguro de sí mismo.

 

Anthony Hopkins

“Era muy solitario. No por decisión propia, simplemente no sabía qué decirle a la gente. Era tímido. Solía balbucear y babear”, expresó Hopkins. Un solitario con dislexia, que pasó la escuela de manera improductiva, por lo que decidió internarse en el arte. Cuando tenía 15 años, fue alentado para convertirse en actor, y hoy es reconocido mundialmente por su legendario papel del “Doctor Hannibal Lecter”, que le dio un Óscar en 1992.

 

Marilyn Monroe

En terapia, Marilyn aprendió una de las herramientas más importantes para afrontar el trastorno: la importancia de la respiración. Lionel Logue, terapeuta del rey Jorge, fue de los pioneros de éste método de tratamiento. En vez de enfocarse únicamente en el aspecto psicológico, descubrió que la respiración era esencial para relajar las cuerdas vocales y disminuir el tartamudeo.

Nicole Kidman

La actriz dijo a Starpulse que la película “The King’s Speech” la sensibilizó de manera especial. “Yo sufrí de tartamudez, y recuerdo a todas las personas diciéndome: ‘piensa, organiza lo que quieres decir y luego habla'”. Kidman dice que ese problema fue, en parte, lo que la impulsó a ser actriz

 

Sandra Bullock

 

 

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La tartamudez o disfemia


Entendemos por tartamudez o disfemia, una alteración de la comunicación que se caracteriza por dificultades en la fluidez del habla, tales como repeticiones de sílabas, prolongación de sonidos o bloqueos.

Se define como un problema de comunicación porque aparece en la interacción con otras personas.

Estas interrupciones son involuntarias y pueden venir acompañadas de gestos o tensiones en la cara o en otras partes del cuerpo. Todo esto puede provocar dificultades y frustraciones, que lleven al niño/a a tener miedo a hablar y a sentir vergüenza o culpa. En estos casos es posible que la persona que tartamudea tienda a evitar algunas situaciones comunicativas, como hablar por teléfono, hablar en grupo, etc.

DESARROLLO DEL LENGUAJE
Muchos niños y niñas escolarizados en Educación Infantil presentan problemas de fluidez en su habla. Estas dificultades se pueden considerar normales si tenemos en cuenta que alrededor del tercer año de vida el desarrollo del lenguaje del niño presenta tres grandes avances:

  1. Mejoran sus habilidades motoras, lo que le permite avanzar en la pronunciación de los sonidos del habla, combinándolos para formar sílabas y palabras.
  2. Aumenta su vocabulario, sus frases son más largas y más complejas.
  3. Aprende las reglas conversacionales y el respeto de turnos en los diálogos.

Estos avances se dan en un medio donde también incide el desarrollo emocional y afectivo del niño y que tiene que ver con el tipo de estructura familiar, la actitud del padre y/o la madre, el ritmo de vida, etc.

A lo largo de esta evolución, las características de estas habilidades (lingüísticas, intelectuales, motoras, sociales y emocionales) influyen en el desarrollo de la comunicación. De igual manera, los errores normales de fluidez en Educación Infantil estarán en relación con las dificultades que encuentre el niño o niña en estas áreas. Por ejemplo, puede cometer errores porque aún no domina la coordinación de los órganos fonoarticulatorios o no recuerda la palabra precisa o se siente inseguro ante el interlocutor/a. De esta forma, las disfluencias pueden ser un componente no sólo normal, sino bastante habitual durante el desarrollo del lenguaje.

Pero la cosa se puede complicar ¿CÓMO?
Hemos visto que el niño/a va avanzando en sus capacidades y cada vez es más hábil para comunicarse mejor, pero estas habilidades pueden ser suficientes o insuficientes dependiendo de las demandas, también crecientes, a las que el niño tenga que irse enfrentando.

¿De dónde proceden estas demandas?

1. Demandas de su propio desarrollo:

  • Capacidades individuales determinadas biológicamente.
  • Órganos de fonación en constante crecimiento.
  • Secuencias de habla cada vez más complicadas fonológica, sintáctica y semánticamente.
  • Recursos intelectuales limitados para absorber todos los aprendizajes motores, cognitivos, lingüísticos y sociales.
  • Características personales: impulsividad, perfeccionismo, baja resistencia a la frustración, emotividad.

2. Demandas del ambiente:

  • De la familia: estilo comunicativo del padre y/o la madre, velocidad y complejidad de su habla, nivel de exigencias y expectativas.
  • De la escuela: otros estilos comunicativos, otras exigencias, competitividad entre iguales.
  • De las relaciones sociales: Se amplían los ámbitos de comunicación, influyendo en su vida afectiva y emocional.
  • De acontecimientos estresantes que pueden aparecer en su vida.

Entonces la tartamudez y la fluidez serán el resultado de este equilibrio entre las capacidades de las que parte el niño/a y las demandas a las que se ve sometido. En este sentido entenderíamos la tartamudez como el producto de una baja capacidad para hablar fluidamente que, además, ha encontrado dificultades para desarrollarse adecuadamente en un ambiente concreto.

¿Es su hijo/a realmente tartamudo?

De cuatro niños/as que tienen problemas de fluidez en Educación Infantil, tres son capaces de superarlas de forma natural, sin intervención específica, y sólo uno puede necesitar la ayuda de algún especialista.Para saber si su hijo o hija está entre ese porcentaje que tiene riesgo de desarrollar una tartamudez, es necesario que un especialista (maestro/a de A.L., psicólogo/a) evalúe el habla –tipo de disfluencias, capacidades lingüísticas, habilidades motoras…- así como las condiciones comunicativas de su entorno (familia, escuela, amigos/as…).

Artículos para descargar:

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Tras las causas de la tartamudez

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Tartamudez o Disfemia


Queremos enviar desde el Departamento de Orientación, un abrazo muy fuerte a nuestra   compañera Sandra Nava González, que desde Las Cruces, Nuevo México, nos envía este artículo sobre la Tartamudez.

EL NIÑO QUE TARTAMUDEA EN LA ESCUELA: CONSEJOS PARA EL PROFESOR


HABLA CON EL NIÑO, MUESTRALE TU APOYO

Es bueno que hables con el alumno en privado, explicándole que cuando hablamos, al igual que cuando aprendemos otras habilidades, nos trabamos, repetimos palabras, pero con práctica mejoramos.

Explícale que eres su profesor y que la tartamudez no es un problema para ti.

Hablar con el niño de esta manera, le ayuda a darse cuenta que sabes que tiene una dificultad, que tienes en cuenta su tartamudez, que la aceptas y que él es uno alumno más en la clase.

RESPONDER A LAS PREGUNTAS

Cuando haces preguntas en la clase, puedes tener en cuenta una serie de consejos para hacérselo más fácil al niño con tartamudez.

  • Inicialmente hasta que esté integrado en la clase, hazle preguntas que pueda responder con pocas palabras.
  • Si cada niño va a hacer una pregunta, intenta saber si el niño tartamudo prefiere que le preguntes al principio o más tarde.

La tensión y la preocupación pueden aparecer, darse en algunos niños cuando tienen que esperar su turno, o en otros cuando saben que tienen que responder antes que otros niños. Es importante preguntar a cada niño como se siente más cómodo.

  • Asegurarse que toda la clase:

–        Tiene todo el tiempo que es necesario para responder.

–        Como profesor te interesa, das importancia a que se tomen todo el tiempo necesario, piensen sus respuestas y no sólo respondan rápidamente.

LECTURA EN VOZ ALTA EN CLASE

Muchos niños con tartamudez son capaces de controlar, manejar las actividades, tareas de la lectura oral en clase satisfactoriamente, particularmente si ellos se animan y practican en casa. Pero hay otros que tartamudean más mientras leen en voz alta en clase. Las siguientes sugerencias puedan ayudar a estos niños.

Muchos niños que tartamudean son fluentes cuando leen al unísono con alguien. En vez de llamar al niño que tartamudea, permítele tener su turno con uno de sus compañeros. El leer toda la clase en parejas a veces sirve para que el niño que tartamudea no se sienta tan especial. Poco a poco él puede ganar confianza en sí mismo y ser capaz de manejar la situación de leer en voz alta por sí mismo.

BURLAS

  • Las burlas pueden  ser desagradables, dolorosas para el niño tartamudo, y el profesor debería eliminarlas tan pronto como sea posible.
  • Si el niño está disgustado, triste por una burla, habla con él. Ayúdale a comprender porque los demás se burlan, y ofrécele una serie de opciones (“tormenta de ideas”) sobre cómo responder.
  • Si ciertamente hay otros niños metiéndose con él, habla con ellos y diles que burlarse de alguien está mal, que es algo inaceptable.
  • Trata de obtener su ayuda. Muchos quieren la aprobación, aceptación de su profesor.
  • Si los problemas persisten, puedes consultar a un orientador o trabajador social. Ellos te pueden aportar buenas ideas sobre cómo afrontar, manejar las situaciones de burla.

OCHO CONSEJOS PARA PROFESORES DE NIÑOS TARTAMUDOS

1.- No digas al niño “vete más despacio”, “relájate”.

2.- No termines, completes las palabras o frases que el niño quiere decir. No hables por él.

3.- Ayuda a todos los niños de la clase a que aprendan a tomar, respetar turnos para hablar y escuchar.

Todos los niños especialmente aquellos que tartamudean, les resulta más fácil hablar cuando hay pocas interrupciones en su discurso y tiene la atención de quienes les están escuchando.

4.- Espera, cuenta con que el trabajo de un estudiante que tartamudea es igual en calidad y cantidad que uno que no lo hace.

5.- Habla con el estudiante sin prisas, haciendo pausas frecuentemente.

6.- Transmite, comunica, hazle ver que estás escuchando el contenido de su mensaje, no cómo lo está diciendo.

7.- Ten una conversación con el estudiante que tartamudea sobre las adaptaciones que el necesita en la clase. Respeta las necesidades del estudiante, pero no seas permisivo.

Información: The Stuttering Foundation

www.sutteringHelp.org

http://www.tartamudez.org