Publicado en Aula de Psicología

FOBIA ESCOLAR

FOBIA ESCOLAR

Antes de desarrollar el tema de la Fobia Escolar,  debemos diferenciar tres aspectos que aunque similares no son lo mismo y que sin embargo es muy frecuente confundirlos: Miedo, Ansiedad y Fobia.

MIEDOS 

  • Forma parte del desarrollo normal del niño
  • La mayoría son transitorios, relacionados con etapas evolutivas, aparecen y desaparecen más o menos a la misma edad, no interfieren con el funcionamiento cotidiano.
  • Son adaptativos, las experiencias y emociones asociadas proporcionan habilidades de enfrentamiento que le permite adaptarse a varios stresores vitales.

ANSIEDAD

  • Situaciones menos específicas
  • Más difusa y anticipatoria
  • Sin una amenaza evidente

FOBIA

  • Desproporcionado a la situación
  • Irracional (no se puede explicar)
  • Fuera de control voluntario
  • Lleva a emitir respuestas de evitación
  • La reacción de temor persiste durante largos periodos
  • Es una reacción desadaptativa
  • No corresponde a la edad o estadio evolutiva
  • Más tiempo de duración la intensidad y el grado de perturbación en el niño y/o la familia.

fobia escolar no quiero

¿QUÉ ES LA FOBIA ESCOLAR?

La Fobia Escolar supone que el niño “experimenta un fuerte temor ante el hecho de asistir al colegio “. Es un patrón desadaptativo de respuesta de ansiedad ante la situación de ir al colegio. Se considera uno de los trastornos psicológicos en niños y adolescentes más incapacitantes, puesto que repercute muy negativamente en el rendimiento académico y en las relaciones sociales.

Los estudios de prevalencia muestran tasas de entre un 1 y 1.5% de la población escolar (Echeburua, 1998)

Por tanto hablamos de Fobia Escolar cuando aparece:

  1. Una severa dificultad para ir al colegio, que generalmente en casa, supone ausencias prolongadas del medio escolar.
  2. Una grave alteración emocional que engloba: miedo intenso, explosiones de mal humor, o un exceso de quejas físicas, cuando el niño se enfrenta ante la situación de tener que ir al colegio.
  3. El niño permanece en casa con el consentimiento paterno, cuando se debería estar en el colegio
  4. Hay una ausencia de características antisociales robos- mentiras o conductas destructivas.

Es importante diferenciar la Fobia Escolar de  los “NOVILLOS”. En el caso de los “novillos” el niño no tiene consentimiento paterno, no hay reacción fisiológica de temor  y permanece en la calle y no en casa.

LOS SÍNTOMAS DE EXPRESIÓN SOMÁTICA DE LA ANSIEDAD SON:

Aparato cardiovascular Taquicardia, arritmias
Aparato respiratorio Disnea, Hiperventilación, Apnea, suspiros.
Aparato digestivo Vómitos, Disfagia, Sensación de bolo, “pellizco en el estómago”, Dolores de “barriga” e intestinales. Diarreas, “el despeño diarreico ante los exámenes”. Náuseas
Sistema nervioso central Mareos, Parestesias, Temblores, Sensación de Vértigos, Hiperestesias, Convulsiones, Cefaleas, Desvanecimiento.
Sistema osteo – articular Parálisis, Distonías, Hipertonías.
Piel Palidez, Enrojecimiento, sudoración
  • ADOLESCENCIA: los suspiros, las disneas y las taquicardias
  • Los más frecuentes y que con frecuencia son expresión directa de ansiedad son: las cefaleas, los vómitos y los dolores de barriga.
  • ESTADOS AGUDOS O CRÓNICOS DE ANSIEDAD: suelen darse con “mareos”, los temblores, las Hiperestesias y las parálisis de los miembros.
  • También pesadillas y terrores nocturnos son formas de expresión de la ansiedad infantil.

La fobia escolar es un trastorno complejo que puede estar generado por una fobia simple (temor a que le peguen), por miedo a la separación de los padres o por TOC.

ANSIEDAD DE SEPARACIÓN
FOBIA ESCOLAR
  Niños más pequeños

Más en niñas

Clase media – baja

Menos rechazo al colegio

Más trastornos psicológicos asociados

Las madres tienen más trastornos      afectivos.

  A partir de los 5 años

Más en niños

Clase social elevada

Más rechazo al colegio

Menos trastornos

Hay un 80% de niños con ansiedad de separación que presentan fobia escolar.

FACTORES PRECIPITANTES
  • Cambio de colegio  o de nivel académico
  • Muerte, enfermedad o marcha de los padres (normalmente la madre)
  • Que el  niño haya sufrido una enfermedad, accidente u operación que lo obliga a permanecer en casa u hospitalizado durante largos periodos de tiempo.
  • Miedo al ridículo, a las amenazas o peleas en otros niños.
  • Miedo al fracaso académico.

Aparece más frecuentemente entre los 5 – 6 años y los 10 – 11 años. Normalmente los niños con F. E. tardía (10 – 11 años) tienen peor pronóstico.

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Orientaciones:

Intervención familiar

Si se hace cumplir la regla de la asistencia diaria a la escuela, el problema de la fobia escolar mejorará en forma notable en una o dos semanas.

En cambio, si no le exige a su hijo que asista diariamente a la escuela, los síntomas físicos y el deseo de quedarse en casa se volverán más frecuentes. Cuanto más tiempo pase su hijo en casa, tanto más difícil le resultará volver a la escuela. Podrían estar en juego la vida social y la educación futura del niño.

Cuando el niño se alborota al separarse de los padres, la mejor estrategia es informarle, calmadamente, que el padre/ madre regresará y que el niño tiene que quedarse, entonces debe irse rápido. Una separación firme, rápida y con cariño es mejor tanto para los padres como para el niño.

1. Insistir ir a la escuela.

La mejor terapia de la fobia escolar es ir diariamente a la escuela. Los temores se superan enfrentándolos cuanto antes. La asistencia diaria a la escuela hará que casi todos los síntomas físicos del niño mejoren.

Los síntomas se volverán menos intensos y se presentarán con menor frecuencia y, con el tiempo, el niño volverá a disfrutar de la escuela. Sin embargo, al principio el niño pondrá a prueba la determinación de la madre de enviarlo a la escuela todos los días. Los padres deberán hacer que la asistencia a la escuela sea una regla rigurosa, sin excepciones.

2. Los padres deben ser particularmente firmes las mañanas de los días de escuela.

Al principio, las mañanas pueden ser difíciles. Nunca se le debe preguntar al niño cómo se siente porque esto lo estimulará a quejarse. Si el niño está suficientemente bien para estar levantado y andar de un lado a otro dentro de la casa, está suficientemente bien para poder ir a la escuela. Si se queja de síntomas físicos, pero son los ya ha mostrado en otras ocasiones, deberá ser enviado a la escuela inmediatamente con mínima discusión.

En el caso de que los padres no estén seguros acerca de la salud de su hijo, deben enviarlo a la escuela de todos modos; porque si los síntomas empeoran después, el centro lo comunicará a la familia. Aunque se le haga tarde, el niño debe ir a la escuela.

Algunas veces un niño puede llorar y gritar, negándose absolutamente a ir a la escuela. En ese caso, después de hablar con él sobre sus temores, se le debe llevar. Uno de los padres podría ser mejor que el otro en hacer cumplir esto. Incluso en algunas ocasiones, un pariente puede encargarse del asunto durante unos días.

3. Coger una cita para que el niño vaya a ver a su médico la misma mañana si se queda en casa. Si el niño tiene un síntoma físico nuevo o parece estar muy enfermo, es probable que los padres quieran que se quede en casa. Si tienen dudas, probablemente su médico puede determinar la causa de la enfermedad del niño. Si el síntoma es causado por una enfermedad, puede iniciarse el tratamiento apropiado. Si el síntoma es causado por ansiedad, el niño deberá volver a la escuela inmediatamente.

Los niños con dolor de garganta, tos moderada, secreción nasal u otros síntomas de resfriado, pero sin fiebre, pueden ser enviados a la escuela. Los niños no deben permanecer en casa por “parecer enfermos”, “tener mal color”, “tener ojeras” o “estar fatigados”.

4. Solicitar la asistencia del personal de la escuela.

Deben informar al maestro de la escuela que, si los síntomas del niño aumentan, deje que se relaje de 5 a 15 minutos en otro lugar, en lugar de enviarlo a casa. Si el niño tiene algunos temores especiales, como recitar en clase, el maestro generalmente hará concesiones especiales.

5. Hablar con el niño sobre su temor a la escuela.

En algún momento, que no sea una mañana de escuela, hablar con el niño sobre sus problemas, alentarlo a decir exactamente lo que le molesta, preguntarle qué es lo peor que podría pasarle en la escuela o en el camino a la escuela. Si hay una situación que pueda cambiar, decirle que harán todo lo posible por cambiarla. Si les preocupa que los síntomas puedan empeorar en la escuela, asegúrenle que puede relajarse unos minutos en el colegio según lo necesite.

Después de escucharlo atentamente, deben decirle que entienden sus sentimientos, pero que sigue siendo necesario que asista a la escuela mientras mejora.

6. Ayudar al niño a pasar más tiempo con otros niños de su edad.

Fuera de la escuela, los niños con fobia escolar tienden a preferir estar con sus padres, jugar dentro de casa, estar solos en su cuarto, ver mucha televisión, etc. Muchos no pueden pasar una noche en casa de un amigo sin desarrollar un sentimiento abrumador de nostalgia. Necesitan estímulo para jugar más con sus compañeros. Esto puede ser difícil para los padres que disfrutan de la compañía del niño, pero a la larga es el mejor curso de acción. Es necesario que alienten a su hijo para que hagan deporte (por lo general, prefieren los deportes que no son de contacto físico). Además es conveniente que envíen más frecuentemente a su hijo fuera de casa o a las casas de otros niños. Pueden invitar a los amigos de su hijo a salir con su familia o a pasar la noche en su casa. La experiencia en un campamento de verano podría resultarle sumamente beneficiosa.

OTRAS ORIENTACIONES A LA FAMILIA ANTE UNA FOBIA ESCOLAR

Es importante las siguientes actitudes para tratar esta problemática:

1.- Actitud conjunta en ambos esposos.

2.- Evitar el sobre proteccionismo del niño/a.

3.- No reforzar conductas indeseables, no manifestando interés por el problema que se plantea, al menos externamente.

4.- No manifestar ansiedad.

5.- Quitar importancia a sus vómitos, mareos, inapetencias o dolores estomacales.

6.- Manifestar interés por la escuela, su asistencia al centro escolar y la tarea desarrollada en él.

7.- Evitar las faltas a la escuela.

8.- Compensar su debilidad por otras vías (vitaminas…)

No reforzar conductas indeseables, no manifestando interés por el problema que se plantea, al menos externamente.

No manifestar ansiedad.

Los padres deberán ignorar las quejas somáticas de la niña: “me duele la barriga “, “no me encuentro bien “.

Facilitar y favorecer al máximo la comunicación con la niña.

No reforzar las conductas de evitación (quedarse en casa).

Hablar en casa siempre positivamente de todo lo relacionado con el colegio…manifestar interés por la escuela, su asistencia al centro escolar y la tarea desarrollada en él.

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